CIUDAD DE GUATEMALA — A seis meses de la entrada en vigencia de la nueva normativa de combustibles, un grupo multisectorial de expertos internacionales, autoridades diplomáticas y representantes de gobierno cerró filas este martes para confirmar la viabilidad técnica y económica del proyecto.

Durante el foro «Diversificando la Matriz Energética Vehicular», celebrado el 20 de enero, los ponentes reconocieron que Guatemala cuenta con la capacidad instalada, el marco legal y el respaldo científico necesario para implementar la mezcla E10 (10% de etanol en gasolina) sin riesgos para el parque vehicular.

Respaldo diplomático a la soberanía energética

La jornada destacó por el fuerte espaldarazo del gobierno estadounidense. Tovan McDaniel, Encargado de Asuntos Políticos de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, calificó la transición no solo como un avance ambiental, sino como una medida de «seguridad nacional».

«Es un paso soberano y estratégico», afirmó McDaniel. El diplomático subrayó que la medida reduce la dependencia de Guatemala hacia la volatilidad de los precios internacionales del petróleo y celebró la certeza jurídica que brinda el Acuerdo Ministerial 257-2025, vital para atraer inversión extranjera.

El fin del debate técnico

Uno de los puntos más sensibles de la discusión pública ha sido el supuesto riesgo para los motores. Para zanjar el debate, el foro presentó la evidencia técnica de Kristy Moore, consultora global en combustibles y fundadora de KMoore Consulting LLC.

Kristy Moore

Kristy Moore, fundadora de KMoore Consulting LLC. (Foto: Daniel Collin)

Moore presentó datos de décadas de estudio que confirman que la mezcla E10 es segura para vehículos modernos, incluyendo el parque de motocicletas. «No se requieren adaptaciones mecánicas. El etanol actúa como un oxigenante que mejora la combustión y elimina componentes cancerígenos como el benceno, mejorando la salud pública de forma inmediata», explicó la experta.

Una implementación gradual y consensuada

Por parte del Ejecutivo, el Viceministro de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Erwin Barrios, aseguró que no habrá sorpresas logísticas.

Barrios detalló que la normativa fue consensuada con importadores y gasolineras, y anunció un plan de acompañamiento técnico de seis meses para asegurar que todas las estaciones de servicio —incluidas las independientes— estén listas para junio de 2026. «Es una política de Estado diseñada con gradualidad para proteger al consumidor», indicó el funcionario.

Capacidad local y validación global

La Asociación de Productores de Alcohol de Guatemala (APAG), a través de su Directora Ejecutiva, Ivanova Ancheta, confirmó que la industria nacional tiene la capacidad suficiente para abastecer la demanda interna desde el primer día, generando además un impacto económico positivo en los municipios productores.

Esta visión fue reforzada por Federico Salcedo del U.S. Grains Council y Federico Villareal del IICA. Ambos coincidieron en que Guatemala no está experimentando, sino uniéndose a una lista de más de 60 países que ya han probado exitosamente el modelo.

«Esto se trata de resiliencia climática y sostenibilidad estructural, lejos de cualquier postura ideológica», concluyó Villareal, instando a ver la medida como un seguro de vida ante futuras crisis energéticas.